Capítulo 217. Camille.
Me desperté sobresaltada. Alguien caminaba por el pasillo.
Aquel miedo ya se había convertido en parte de mí.
Cuando el Gran Sacerdote me acogió en el templo meses atrás, pensé que quizá, por primera vez en mucho tiempo, podría dormir una noche completa sin esperar escuchar la voz de mi Alfa y sus amigos llamándome.
Me equivoqué.
El miedo no desaparecía solo porque las paredes cambiaran.
Seguía despertando convencida de que alguien abriría la puerta para arrastrarme de regreso.
Y no era una pre