Capítulo 218. Camille
Agradecí enormemente a mi padre por haberme heredado el pelaje negro.
En noches como aquella, cuando la luna apenas conseguía atravesar las copas de los árboles, mi lobo prácticamente desaparecía entre las sombras.
Respiré hondo una última vez antes de abandonar el refugio de unos arbustos.
No iba a volver atrás. No después de todo lo que había visto.
No después de escuchar los planes de aquellos monstruos.
Avancé pegada al borde del bosque, evitando los senderos principales y cualquier sitio d