Capítulo 220.
Debí quedarme dormida casi de inmediato.
La siguiente vez que abrí los ojos fue porque escuché voces discutiendo.
Fruncí ligeramente el ceño.
Todavía estaba medio dormida.
—...deje de empujarme.
Reconocí la voz de Cecilia. Sonaba molesta.
—La invitada necesita descansar.
Otra voz respondió.
Grave. Fría.
—Fue la invitada quien pidió hablar con el rey.
Abrí lentamente los ojos.
—No me importa que usted sea ese rey.
La voz de Cecilia sonó más firme.
—Aquí dentro no tiene autoridad para entrar en l