Capítulo 20.
Cerré el libro y miré hacia la pequeña ventana de la habitación. Elian se había quedado dormido en un rincón, acurrucado con la cabeza sobre sus brazos mientras yo leía. Apreté los labios al pensar en lo que acababa de descubrir.
Y eso… no había traído claridad a la situación con el rey, ni a mi supuesto papel como su pareja.
No quise despertar al cachorro, así que me sumí en mis pensamientos.
Todo lo que el libro narraba hablaba de la historia de Helen, sí, pero también de los otros dos reinos