Capítulo 19.
Comimos en silencio durante algunos minutos.
Yo más que comer, empujaba la comida de un lado a otro del plato, todavía con la mente enredada en todo lo que había pasado desde que crucé las fronteras. El rey, en cambio, parecía completamente tranquilo, como si desayunar con una fugitiva oficialmente muerta fuera parte de su rutina diaria.
En algún punto, se levantó.
—Te veré en la cena.
Y salió de la habitación sin añadir nada más.
La puerta se cerró tras él, y el silencio cayó con un peso extra