Capítulo 70.
Aún estaba procesando lo que acababa de pasar cuando Morgana comenzó a avanzar hacia el lobo tendido en el suelo.
—¿Quién…? —tartamudeé.
—Un espía de los Alfas que te pagaron —dijo ella sin darle importancia—. Supongo que se aseguraba de que no escaparas o algo antes de que cumplas con tu palabra.
Se agachó junto al cuerpo y retiró el cuchillo con una facilidad que me hizo estremecer.
El sonido húmedo que siguió me revolvió el estómago.
Morgana giró el cadáver y comenzó a revisar los bolsillos