71.
AURORA
Tal como lo pensaba, el dolor de cabeza era insoportable; no quería ni abrir los ojos. La luz que pasaba a través de mis párpados ya hacía todo su trabajo.
Gemí, sintiendo el malestar de mi cuerpo: el estómago revuelto, los recuerdos a medias golpeándome como un auto sin frenos.
Los vampiros, el club, Kayne arrastrándome y luego aprisionándome contra la pared mientras parecía irse de control.
Abrí los ojos con cuidado, mirando la misma lámpara de telaraña sobre la cabeza. Estaba desn