28.
AURORA
Kanye se alejó tomando la bandeja de la mesa y regresó con ella, poniéndola frente a mí. El olor de la comida hizo gruñir mi estómago, y tuve que bajar la mirada para que no viera lo roja de vergüenza que estaba.
—Gracias— iba a tomar el cubierto, pero él no me dejó; en cambio, tomó una pequeña porción de cada cosa y la llevó a mis labios.
Quise quitarle el cubierto, protestar que me sentía lo suficientemente bien para comer sola, y una vez más obtuve nada.
Abrí la boca y tomé el pri