29.
AURORA
Caminamos por los pasillos del castillo; todo era hermoso, un sueño del que sabía que tenía que despertar.
Sin embargo, mi mente seguía en Kayne, en sus palabras, en aquellas que se han quedado en mi mente sin querer irse.
"Ella es mía".
Trato de desviarlas, de no pensar en ellas, pero es casi imposible cuando cada parte de este castillo grita su nombre.
Me pregunto si ese es su aroma, el que siento entre sus sábanas, el mismo que percibo en su aliento:
Chocolate amargo y algo más, eso q