Natalie dijo con impotencia, —Bueno.
Después de firmar el contrato, Michela le pidió a Natalie que le diera el documento y ella le pediría a su asistente que se encargara.
—Natalie, es casi mediodía, vamos a comer, y por la tarde me acompañas de compras, hace mucho que no compro ropa.
Natalie no tenía mucho que hacer por la tarde y asintió: —Vale, ¿qué quieres comer?
—He oído que han abierto un nuevo restaurante en este barrio, vamos a probarlo.
Michela le envió la dirección y Natalie condujo ha