Lucía dio un paso adelante y dijo respetuosamente: —Director Cristóbal, le pido sinceras disculpas. Mi vestuario fue manchado con vino tinto y, junto con el departamento de vestuario, tuvimos que improvisar esta solución de emergencia. Aunque difiere del atuendo original, le garantizo que no afectará la interpretación del personaje ni la calidad de la escena.
El director Cristóbal examinó a Lucía de arriba abajo con una mirada de duda, pero finalmente asintió:
—De acuerdo, espero que no me decep