Mafresa entró en la sala de interrogatorios, y al ver los ojos enrojecidos y el aspecto desdichado de Antonia le entraron ganas de llorar de nuevo.
—Ma...
—¿Por qué estás aquí?
Mafresa se sentó frente a ella y se atragantó: —Mañana será el funeral de papá, dile la verdad a la policía, si no, puede que ni siquiera puedas asistir al funeral de papá...
En realidad, Mafresa sabía que aunque Natalie odiaba a Antonia, no habría empujado a Ramón desde la azotea, así que Antonia estaba inculpando a Nata