El policía frunció el ceño, mucho más serio, —¡Señora Guerrero, por favor, tenga cuidado con lo que dice!
Antonia se mofó, cuando iba a seguir maldiciendo, la puerta de la sala de interrogatorios se abrió y entró un policía con su abogado.
—Hola, soy el abogado de la señora Guerrero, estaré presente durante la declaración.
...
El vestíbulo de la comisaría.
Mafresa estaba sentada en una silla en el pasillo, las lágrimas caían constantemente de sus ojos.
No podía contener su dolor al pensar que ha