El sol de la mañana se filtraba suavemente entre los ventanales del almacén de lujo, iluminando cada rincón con un brillo cálido que hacía que todo se viera aún más elegante y acogedor. Isabella respiró hondo mientras caminaba por el elegante pasillo principal, acompañada de Charlotte, Victoria y Sofía. La emoción se mezclaba con un ligero nerviosismo: hoy era el día en que probaría los vestidos de novia, un momento que había esperado con ilusión y que finalmente había llegado. Cada detalle del