El silencio entre ellos seguía intacto después de que Fernando pronunciara aquellas palabras: “Sabía que esta pregunta iba a llegar en algún momento.”
Marcos sintió que el aire se volvía más denso, como si la oficina entera contuviera la respiración junto con él.
Fernando soltó un suspiro, un suspiro largo, cargado de memorias y de cosas que había guardado demasiado tiempo.
—Marcos… —repitió, esta vez con la voz más suave— voy a decirte todo. No te voy a ocultar nada.
Marcos apretó las manos so