Capítulo 265: Descansa en paz, amigo.
Afuera de la bodega, la noche seguía tan oscura como la situación que por fin habían cerrado. El aire helado golpeaba las caras de Marcos, Fernando y Camilo, como si quisiera devolverlos de golpe a la realidad después de lo que acababan de hacer. La patrulla que se llevó a Antonio ya había desaparecido en la carretera, dejando solo el silencio… un silencio espeso, extraño, lleno de emociones que ninguno sabía procesar.
Marcos respiró profundamente, casi como si se quitara un saco lleno de piedr