Capítulo 161: Baño de relajación.
Fernando permanecía junto a Isabella, observándola con detenimiento mientras su respiración se agitaba ligeramente por la fiebre. La habitación estaba en silencio, salvo por el sonido de sus pasos suaves y el leve zumbido del aire acondicionado, y el ambiente se llenaba de la sensación de cuidado y calma que él intentaba transmitir. Con una pequeña bolsa de esencias aromáticas en la mano, se acercó a la tina, asegurándose de que todo estuviera listo para ella.
—Isabella —dijo con voz tranquila,