En pocas horas ya cada tienda de acampar estaba montada en una zona despejada. Organizarse les fue fácil a cada uno de ellos, pues tenían claro que dormir era imposible. Aunque sí les serviría para pasar el frío cuándo el fuego se extinguiera. Además Darek estaba muy satisfecho con haber ganado doscientos dólares al haber aprendido a conocer el temperamento de algunas personas.
Eleazar prefirió dormir, no había una sola amenaza allí, aunque con el incómodo espacio dónde podía recibir el calor d