Capítulo 160.
Las lágrimas se deslizaban por el rostro de la chica que sus amigas trataban de consolar en la choza de Calista. Casi salió corriendo cuándo los vio tan juntos y que confirmara que ella era la mujer de la que hablaba. Ahora toda posibilidad se había esfumado con su llegada.
Creyó que tardaría más semanas ahí y que eso daría pie a lo que sus ilusiones querían, pero, ahora nada de eso podría ser.
—Eres la única que permitía que se acercara, ¿Crees que ahí no hubo algo? —le dijo una de las chic