Extra: Una memoria selecta.
—Ladras y ladras, pero jamás has podido decir una puñetera verdad— alegó Darek con Devan presionado contra su pecho. Su sobrino lo había dejado apenas hacía 10 minutos, diciendo que volvería veinte minutos después y en ningún momento dejaba que Cameron lo tocara. —Aprende a aceptar la verdad, porque esto que ves aquí tiene sangre Pierce. Perfeccionismo puro.
—Ególatra ignorante —exclamó Cameron con el biberón. —Dámelo, no sabes ni cómo cargarlo.
—Aléjate, trae el biberón —Moira se detuvo a m