Extra: Un destructor entre globos parte 1.
Manhattan no necesitaba más razones para estar bajo el foco mundial, pero ese sábado en la tarde se dio el lujo de brillar distinto. No era por balas, menos por algún atentado a ninguna figura importante.
En la portada de Zenith, entre editoriales de arte, filantropía y escándalos que no se escondían por la directora General, destacaba un titular simple pero, también una forma de darle un pequeño regalo al bebé que pasaba algunas tardes con Calvin. Naenia había elegido la fotografía en la que