La puerta se cerró detrás de ellos con un retumbante sonido metálico, y el aire en el salón se tornó denso, cargado con una energía palpable. Lía apenas podía respirar. A medida que la oscuridad dentro del salón parecía envolverlos, su mente luchaba por procesar lo que acababa de suceder. La figura de Éric seguía grabada en su mente, como una sombra que la perseguiría por siempre. ¿Era realmente el mismo Éric que había conocido Kael, el mismo hombre que había caído en una batalla años atrás? ¿O