El amanecer se filtraba a través de los árboles, derramando una luz tenue sobre el campamento improvisado. Damien estaba de pie, apoyado contra un roble desgastado, observando en silencio. Sus ojos rojos seguían cada movimiento en la distancia, pero su atención no estaba en el horizonte. Estaba en ella.
Su risa suave resonaba mientras hablaba con Matilde, su mano descansando sobre el vientre que albergaba la vida más importante del mundo para él. Un hijo. Su hijo. La simple idea de eso era un t