El silencio en la mansión de Damien era denso, interrumpido solo por el crepitar del fuego en la chimenea y el distante murmullo del viento contra las paredes de piedra. Aurora estaba de pie junto a una de las ventanas del gran salón, observando la luna reflejada en los jardines oscuros. La inmensidad de la noche se extendía ante ella, un manto de sombras y luces plateadas que parecían susurrar secretos olvidados. Su mente no dejaba de girar, atormentada por pensamientos que no podía disipar co