Mundo ficciónIniciar sesiónNahia
Permanezco sentada al borde de la cama, las sábanas tibias arrugadas bajo mis manos, y siento la humedad de la habiación mezclarse con mi propia nerviosismo. Cada crujido del suelo resuena como un tambor en mi pecho, cada respiración de la casa me parece exagerada, como si contuviera el aliento para no revelar lo que aún ignoro. La lluvia golpea contra los cristales y se filtra en pequeñas gotas por los intersticios del marco, y ad







