Capítulo 24

Cuando la pintora se quedó completamente sola, arrojó todo el peso de su cuerpo sobre el respaldo del sofá totalmente desinflada y con un sabor agridulce en todo su ser. No podía ser que Alan pudiera producirle sentimientos tan  antagónicos, y por un momento se arrepintió de la estrategia que había utilizado, aunque ya era tarde.

Lo único que la podr&iacut

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