Mundo ficciónIniciar sesiónEl vestíbulo estaba envuelto en una calma casi irreal. El murmullo lejano de algunas conversaciones de fondo y el sonido amortiguado de las ruedas de una camilla eran los únicos ruidos que rompían el silencio del hospital.
Ben saludó con un leve gesto a la recepcionista, quien le respondió con una mirada cargada de afecto y respeto. Era evidente que lo conocían bien. Después de tantos años de visitas constantes, su imponente figura ya formaba parte de la rutina silenciosa de aquel lu






