Capítulo 48. Los últimos preparativos.
Mientras el avión de Héctor despegaba, en la Villa Valente, Leonella recibía un pequeño maletín metálico de un contacto en el jardín. Era el reactivo de Patricio para salvar a su madre.
Augusto desde el balcón superior, con una copa en la mano y una sonrisa letal, leía una notificación que había recibido: “El jet privado de Héctor De la Vega había despegado con rumbo a Europa”.
—Buen viaje, Héctor —murmuró Augusto con una sonrisa letal—. Mañana, mientras tú huyes, yo finalmente seré el dueño d