Capítulo 65. El anuncio de la traición.
Eugenia De la Vega no conocía el concepto de la espera. Para ella, el tiempo era un recurso que se moldeaba a punta de talonario y contactos.
Mientras Héctor se hundía en el silencio de su despacho, ella ya había puesto en marcha la maquinaria que aplastaría cualquier duda legal con el peso del prestigio social.
—No quiero excusas —le dijo Eugenia a su relacionista pública por teléfono, mientras observaba el jardín desde el ventanal—. Quiero que el anuncio salga mañana. En primera plana de la