Capítulo 22. Rebuscando en el pasado.
Héctor de la Vega cruzó el vestíbulo del hospital como un huracán de furia contenida. Ignoró a los enfermeros que intentaron detenerlo.
Subió a su todoterreno y arrancó, dejando una estela de humo negro en el estacionamiento. No fue a su casa. No fue a un bar a ahogar el desprecio de Leonella. Fue directo a la Torre De la Vega.
Cruzó el vestíbulo de la Torre De la Vega como un heraldo de la muerte. Los empleados que aún quedaban en el turno de noche se pegaron a las paredes, bajando la cabeza.