Phillip
¿Enojado?
No… estaba furioso.
No era un secreto que Francisca me gustaba. En realidad, era mucho más que eso. Me tenía completamente loco.
Había algo en ella, en su forma de hablar, de mirar, de hacerme sentir en paz, que me atrapaba sin remedio. Por eso, después de nuestra última salida, me había quedado con una sensación extraña… como si quisiera detener el tiempo, quedarme a su lado sin necesidad de justificar nada.
Estaba tratando de hacer las cosas bien, de ir despacio, de darle su