Unas horas más tarde, me encontraba recostado en el sillón de mi casa, mirando televisión de forma distraída. Carla y Demian se habían marchado en cuanto llegamos, y mi madre estaba en la cocina preparando algo para comer.
De pronto, recordé que el médico me había prohibido fumar, pero en ese momento sentía una necesidad insoportable. Me levanté y busqué en mi chaqueta, pero no encontré nada.
Seguro se me habían acabado. De repente, escuché un sonido familiar y me giré al instante.
—¡Me diste u