Luciana, sin perder la compostura, le preguntó con voz serena —¿Te parece que esto tiene sentido?
—¿No te gusta? Antes solías disfrutarlo conmigo. Además, nunca lo hicimos en un lugar así... —la empujó contra una pila de tablones mientras intentaba arrancarle la ropa con desesperación, ansioso por despertar recuerdos del pasado.
Luciana lo miró con frialdad —Alejandro, actuando así solo logras que te desprecie más.
—No me importa, solo quiero que vuelvas —murmuró hundiendo su rostro en el pecho