—De acuerdo —coincidió Mailen, notando la tensión que podría desembocar en una pelea. Era mejor retirarse, siendo ellas tres mujeres contra varios hombres, no tenían ventaja.
—Daniela, te acompaño —se ofreció Joaquín solícito.
—Tú tampoco eres mejor que él. Cada quien con los suyos —espetó Daniela.
Joaquín se quedó perplejo. ¿Por qué lo insultaban a él también?
—Yo las acompaño —se ofreció Andrés.
Ricardo observó discretamente a Alejandro, quien tenía el rostro lívido de furia, como si estuviera