Esbozó una pequeña sonrisa.
[¿Cuándo regresas?], preguntó como poseída por un impulso diabólico.
Apenas envió el mensaje se arrepintió, pues no le correspondía preguntar por los asuntos de su superior. Además, esas palabras parecían cruzar cierta línea. Intentó eliminarlo rápidamente, pero ya había pasado el minuto límite y no pudo hacerlo.
Algo avergonzada, iba a dejar el teléfono cuando llegó un mensaje de voz. Al reproducirlo, escuchó una voz profunda y ronca, como de alguien entre dormido o