La escena del accidente era un caos: los restos de los autos por todos lados, manchas de sangre por todas partes.
Los airbags se habían abierto. Alejandro y María seguían en sus asientos, atrapados. La cara de Alejandro estaba cubierta de sangre, sin reaccionar.
***
En Monte Sereno.
Luciana y Andrés acababan de salir del restaurante cuando se cruzaron de frente con Manolo, que caminaba tranquilo por los senderos.
—Pro… Profesor Manolo —dijo Luciana, sin esperarlo.
Ella había planeado verlo más t