Por eso Joaquín prefería mantenerse lejos de Luciana.
Daniela había dejado su teléfono en el vestidor, así que no iba a saber de las llamadas.
—Como no contesta, mejor comamos —dijo Andrés.
—Dicen que aquí el pescado es buenísimo. Lo crían en su propio lago. Una vez lo probé, estaba muy suave. Hay al vapor y en caldo. ¿Cuál te gusta más?
—El que sea —respondió Luciana, sin complicarse.
—Entonces pedimos en caldo —Andrés le puso la mano en la cintura suavemente. Como era invierno, ella llevaba ro