Hugo
He permanecido allí, plantado frente a esta mesa vacía, las manos inertes, la mirada fija en ese marcador negro que he dejado sobre la mesa demasiado suavemente como si ese gesto pudiera borrar todo lo que se ha dicho, todo lo que se ha callado, como si la herramienta que trazó las últimas palabras pudiera tragarse los silencios que había entre nosotros, como si pudiera esconderme en un objeto inofensivo para no enfrentar la magnitud del desastre.
La vi irse.
La sentí rozarme como un