NORA
No duermo más.
O, en todo caso, me pierdo en ausencias, en eclipses de conciencia, en momentos suspendidos entre dos respiraciones donde el tiempo deja de tener contorno, donde ya no sé si estoy en un sueño o en el después. Me despierto sin recuerdos, sin referencias, en sábanas húmedas de sudor, con la sensación de haber sido arrastrada a algún lugar, pero ¿a dónde?
Ya no hay noche, ya no hay día. Solo horas por atravesar. Una travesía lenta, entumecida, donde camino sobre los escombros d