No se en que momento no se si fue la adrenalina, pero me senté en el sofá me sentía muy mal los tragos ya subían a tope
- No puedo, hoy no - le dije a Fabian mientras me miraba fijamente, y de la nada me acomode en el sofá y caí, caí totalmente rendida en sueño, los tragos me invadieron.
—-
Desperté en el sofá de esa casa maldita. *Nuestra* casa. El sonido del mar era lo único sereno en medio del caos que habitaba en mí. Sentía la cabeza a punto de estallar, el estómago revuelto, la lengua se