Los días siguientes me mantuve ocupado preparando la habitación para Mateo. Alma y Enzo habían decidido quedarse definitivamente en Estados Unidos hasta que el bebé naciera y pronto las gemelas empezarían a ir al mismo colegio que sus primos y tíos.
La muñequita de porcelana me evadía olímpicamente cada vez que me veía, pero mi mini muñequita me buscaba desde temprano, no sé cómo lo hacía, pero se escabullía temprano y cuando despertaba me la encontraba tomando su biberón junto a mí y su muñec