Mi muñequita de porcelana me mira con desprecio, mientras se lleva a Sarita para seguir disfrutando de la fiesta, sus ojos están rojos y eso es un claro indicio de que lloró.
-¿Qué mierda fue lo que pasó entre ustedes dos?- me pregunta Alma molesta, pegándome en el hombro y no me queda otra que decir la verdad.
-De alguna forma se enteró de las cosas que conversé con Tabatha y ahora me odia hasta el tuétano.
-¡Mierda! ¿Y justo tuvo que pasar hoy?
-¿Por qué piensas eso?
-No me vengas con id