La hermana Ángeles toca su hombro y Jex le sonríe como si fuera un ángel caído del cielo, creo que eso debe ser ella para él, pues se nota que ambos se quieren. Además, él le dice mamá y eso es hermoso. Jex se sienta en el puesto donde estaba la monjita y mientras ella va donde dijo que iba, le habla.
-Mamá Ángeles, aprovecha de decirle a Rosco que vaya a la camioneta, la jefa mandó provisiones, es como si hubiese sabido que hoy vendría y no me digas que es la primera vez, ya sabes que me gusta