Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viejo camión serpenteó por entre las colinas pesadamente hasta llegar a una casa de campo de paredes blancas y balcones con flores, iluminada por bombillas colgantes y con mesas campestres de madera afuera frente a un fogón y horno de pan enorme y antiguo.
Tenía un aire muy tradicional y evocaba a la historia. Un sitio como para alquilar y pasar un fin de semana, Francesco pensó, pero no para vivir… no para su estilo acostumbrado de vida tan lujoso, por supuesto.
A los lado







