Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Ese imbécil se nos fugó! ¿Cómo es eso posible? ¡Nunca nos sucede eso! — Marco estaba que se lo llevaban los mil demonios — ¡Es la primera vez que alguien se le escapa al equipo de esta manera tan estúpida! ¿A caballo? ¡Maldición! Ni yo mismo me lo creo.
Antonio lo miraba sin chistar, con la cara baja y los ojos entrecerrados, cuidando de cada movimiento y de cada palabra antes de actuar.
Todos estaban agotados y sintiéndose burlados por la manera en que Francesco había esca







