Susurros, tentaciones y más (4ta. Parte)
Al día siguiente
Moscú
Maskim
Dicen que somos el reflejo de varias vidas en un momento, pero yo sé que el alma no olvida. Puede callar, puede esconderse en lo profundo de la carne, incluso fingir indiferencia ante lo que alguna vez la hizo temblar… pero nunca se apaga del todo. No importa cuántas veces se reencarne, cuántas veces le cambien el rostro, el idioma, la herida… el alma recuerda. Guarda silencios que no le pertenecen a esta vida. Anhelos que no tienen origen visible. Un vacío que sol