La luz de la mañana entraba por la ventana de la habitación de invitados como si intentara empujarla fuera de la cama.
Sofía abrió los ojos con la sensación de no haber dormido nada.
“Mañana vas a saber exactamente qué esperan los Wood de su futura esposa.”
Las palabras de Eduard seguían clavadas bajo su piel.
Se vistió con un vestido claro —lo único que le pareció “neutral”— y salió al pasillo. Se perdió dos veces antes de que Lucas la encontrara.
—El señor Wood la espera en el comedor —dijo c