Mundo de ficçãoIniciar sessãoSofía amaneció sin haber dormido más de veinte minutos seguidos. No sabía si el peso en su pecho venía de las palabras de Arthur, del mensaje anónimo de la noche anterior o de la amenaza de Eduard.
“Cumplirás con el acuerdo. No verás a ningún hombre sin mi permiso.”Se repitió tantas veces que ya no sabía si debía enfadarse… o temblar.Se vistió sin pensar demasiado y salió al pasillo. Quería respirar. Caminar. Sentirse libre cinco minutos.Pero al pasar ju






