El impacto la golpeó con fuerza, y la sensación del agua fría la envolvió de inmediato.
Por un instante, Mayte sintió que sus pulmones se llenaban de líquido y que la vida se le escapaba entre las burbujas. Su corazón latía con violencia, y un miedo profundo la paralizó.
La sorpresa la había atrapado completamente: alguien la había empujado al agua sin previo aviso y lo supo, fue Martín, su propio esposo la odiaba.
De pronto, Fely sintió un tirón en el brazo y, antes de poder reaccionar, fue la