Aurora abrió los ojos lentamente, como si despertara de un sueño demasiado dulce para ser real. Sus labios se curvaron en una sonrisa suave mientras un suspiro escapaba de su pecho.
Sentía cada músculo relajado, cada latido intenso y vivo, como si su corazón volviera a ser joven, como si hubiera renacido en los brazos de un amor que por fin podía aceptar sin miedo.
Estaba satisfecha, plena, feliz de una manera que jamás se permitió admitir antes.
Su corazón palpitaba con la fuerza del primer amo